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Economic Research
El flujo y reflujo de remesas acompaña la corriente
migratoria
En muchos países en
desarrollo, las remesas de
dinero que provienen de
familiares que trabajan en el
extranjero representan la
diferencia entre subsistencia y
privación. Después de muchos
años de rápido crecimiento, las
remesas se han estabilizado en
medio de una desaceleración
económica en los Estados
Unidos. ¿Cómo afectan los
cambios en los patrones
migratorios, los desarrollos
económicos, y las nuevas
tecnologías y políticas a esta

Volume 10, Number 3
Third Quarter 2008

FEATURES
Foreclosures Chill Once-Hot
Southeast Housing Market
Remittances Ebb and Flow
With the Immigration Tide
Plumbing the Gulf's Depths
for Oil and Gas

DEPARTMENTS
Fed @ Issue with John
Robertson
Grassroots: Chattanooga,
Tenn.
Q & A: Barb Godin
State of the States
Research Notes & News
Southeastern Economic
Indicators
Staff
BackGround
EconSouth Now

importante forma de ingresos?
Las remesas son una fuente primaria de ingreso personal para muchas personas
que viven en países en desarrollo y, en algunos casos, significan su sobrevivencia.
Las remesas son concebidas como una forma de transferencia de ingresos que
provienen de trabajadores que han migrado de un país pobre hacia uno rico y que es
enviada a familiares que se quedaron viviendo en su país de origen.
El Banco Mundial estima que las remesas documentadas en el año 2007 alcanzaron
los 318 mil millones de dólares a nivel mundial (probablemente los números reales
son significativamente mayores que las cifras reportadas debido a que existen flujos
de dinero no documentados enviados a través de canales formales e informales). De
esta cantidad, las remesas enviadas a los países en desarrollo representan $240 mil
millones, más del doble que la cantidad enviada en el año 2002 (ver gráfico 1). En el
2007, las remesas representaron más de la mitad de la ayuda gubernamental oficial
a las economías emergentes y equivalente a más de la mitad de la inversión
extranjera directa en dichas economías.
Según el informe del Banco Mundial,
Latinoamérica tiene uno de los más
altos niveles de remesas, tanto a nivel
agregado como en términos per
capita. México, por ejemplo, recibió
$25,000 millones en remesas durante
el año 2007, lo cual corresponde

Related Links
World Bank Close to Home remittances
report
Multilateral Investment Fund remittances
information

aproximadamente al 2.5 por ciento del
FRBA's "Remittances and the
Producto Bruto Interno (PBI). Estos
Macroeconomy" conference
flujos financieros son particularmente
importantes en América Central y el
Caribe: en el 2007, las remesas fueron equivalentes al 25.6 por ciento del PBI en
Honduras, 24.3 por ciento en Guyana, y 21.6 por ciento en Haití.
Esta gran cantidad de remesas enviadas a América Latina está claramente
relacionada con la tasa de migración de la propia región. El informe de 2007 del
Banco Mundial, titulado "Cerca de casa: El impacto de las remesas en el desarrollo
de América Latina", estima que el número de inmigrantes latinoamericanos (tanto
documentados como indocumentados) en los Estados Unidos aumentó de 8.6
millones en 1990 a cerca de 16 millones en el año 2000, de los cuales alrededor de
10 millones eran mexicanos. Cerca de un tercio de salvadoreños viven en el
extranjero, mayormente en los Estados Unidos, y casi 50 por ciento de la población
de Granada ha migrado al extranjero.
Mejorando el bienestar y la economía en sus países de origen

Aquellas personas que emigran de sus países por lo general están buscando
mejorar el estándar de vida de sus familias. Las remesas que ellos envían a sus
familiares pueden tener un impacto positivo muy importante. (Para ver algunos
problemas que pueden traer la migración y las remesas, leer el recuadro). Debido a
que las remesas son básicamente enviadas a hogares relativamente pobres, ellas
juegan un rol importante en la reducción de la pobreza absoluta y la desigualdad de
ingresos en las economías beneficiarias.

Gráfico 1
Flujo de capital para economías en desarrollo

Fuente: Banco Mundial, Perspectivas para la Economía Mundial
2006; Fondo Monetario Internacional, Balance of Payments
Statistics Yearbook 2008 (Anuario Estadístico de Balanza de Pagos
2008), Indicadores Mundiales de Desarrollo 2008, y Finanzas del
Desarrollo Mundial 2008

El análisis de las
encuestas de hogares
del Banco Mundial
muestra que para la
mayoría de países
receptores de
remesas, el ingreso
por remesas puede
ayudar a aliviar
algunas
desigualdades en los
niveles de ingreso de
las familias. En el
caso de México, El
Salvador y República
Dominicana, el
informe estima que la
pobreza extrema
sería 19 por ciento
más alta si las

familias no recibieran remesas.
Varios estudios, incluyendo "Cerca de casa", indican que las remesas ayudan a
disminuir las limitaciones de los presupuestos de las familias receptoras, y permiten
que las familias gasten una menor proporción de sus ingresos totales en comida, y
más en vivienda y otros gastos relacionados (por ejemplo, bienes durables), salud y
educación.

Según el informe "Cerca de casa", los hogares que tiene algún familiar en el
extranjero tienen un mejor conocimiento sobre los cuidados básicos de la salud y
una alta probabilidad de que reciban atención médica durante un parto. Además, el
informe también dice que, si comparamos familias que comparten características
demográficas y socio-económicas similares, los "niños de familias que reciben
remesas tienden a tener mejores resultados en salud que aquellos que pertenecen a
familias que no las reciben."
El informe del Banco Mundial también muestra evidencia de que "en algunos grupos
específicos? las remesas mejoran los logros educativos de los niños; sin embargo, el
impacto está generalmente limitado a niños de padres con bajos niveles de
escolaridad."
Un documento de trabajo del Banco Mundial preparado por Pablo Acosta muestra
que las remesas también reducen la incidencia del trabajo infantil, permitiendo que
los niños se concentren en sus estudios. Por ejemplo, en Nicaragua, Guatemala y
Honduras las matrículas escolares son de 12 a 17 por ciento más altas en aquellas
familias que reciben remesas.
Más allá de los efectos en los hogares, las remesas pueden mejorar el desarrollo
financiero de los países de origen de los inmigrantes. Cuando los envíos de remesas
se realizan a través de entidades financieras, los bancos receptores pueden
aproximarse a los beneficiarios que no tienen una cuenta bancaria para ofrecerles
servicios y productos financieros. Según un documento de trabajo del Banco Mundial
del año 2006 elaborado por Reena Aggarwal, Asli Demirgüç-Kunt y Maria Soledad
Martinez Peria, la oferta de crédito total en la economía puede aumentar
significativamente en la medida que las remesas sean depositadas directamente en
los bancos en fondos que luego pueden ser ofrecidos en préstamo. Esta mayor
disponibilidad de fondos para créditos refuerza a su vez los gastos de inversión y
estimula el crecimiento económico. Las remesas bancarias también proporcionan un
medio para que los hogares puedan financiar el inicio de pequeños negocios u otras
actividades comerciales, o expandir los ya existentes.
Desde una perspectiva macroeconómica, las remesas tienden a ser contracíclicas
en relación a la economía receptora. Los inmigrantes tienden a enviar fondos
adicionales a su país cuando sus familiares enfrentan serias dificultades
socioeconómicas; estas contribuciones reducen la volatilidad del ingreso disponible y
suavizan el consumo de los hogares en economías históricamente caracterizadas
por inestabilidad económica e institucional. De esta manera, el flujo de remesas
puede aminorar la reversión de la cuenta corriente y la contracción de la mayoría de
las variables macroeconómicas (como por ejemplo, producto, consumo e inversión)
como consecuencia de una crisis financiera.
La inexacta
ciencia de
rastrear
información
acerca de
inmigrantes
y remesas

Dado que las
remesas son
enviadas

Administrando el lado negativo de las remesas
Las remesas pueden traer muchos beneficios a aquellas
familias y economías que las reciben; sin embargo, también
tienen un costo. La migración impone costos importantes e
incalculables a los familiares que se quedan en su país,
especialmente a los niños que crecen con la ausencia de uno o
ambos padres. Además, algunos estudios, como por ejemplo el
informe del Banco Mundial del 2007: "Cerca de casa", asocian

principalmente
por
inmigrantes,
queda muy
claro deducir
que las
remesas y la
inmigración
están
fuertemente
relacionadas.
Por eso, las
remesas se
utilizan

remesas con una clara disminución en la participación del
empleo por parte de los beneficiarios, quienes se acostumbran
a recibir remesas de manera constante sin tener que realizar
ningún tipo de esfuerzo laboral.
Un potencial problema económico relacionado con estos flujos
financieros es la llamada Enfermedad Holandesa. Este
fenómeno, nombrado así por la situación económica de los
Países Bajos en la década de los 70, involucra una
considerable apreciación en la tasa de cambio real y su
impacto en la pérdida de competitividad internacional como
consecuencia de una entrada masiva de moneda extranjera a
una economía relativamente pequeña y subdesarrollada. Este
aumento en la tasa de cambio lleva a una disminución de la
producción manufacturera y de la exportación de otros bienes
de consumo comercializados internacionalmente, lo que va
acompañado de una disminución en el empleo. La Enfermedad
Holandesa puede minar el desempeño potencial de
emprendimientos comerciales y, en el caso de aquellas
personas con motivación y futuros empresarios, puede
representar un incentivo para emigrar.
Afortunadamente, las economías beneficiarias tienen diferentes
opciones de políticas para remediar algunos de estos
problemas, incluyendo la política fiscal que estimula el empleo
y la política monetaria que reduce el desalineamiento de la tasa
de cambio.

frecuentemente para rastrear las tendencias migratorias. Sin embargo, este método
tiene sus limitaciones ya que tanto la inmigración como las remesas son difíciles de
medir con exactitud.
Rastrear con precisión los niveles de inmigración en los Estados Unidos es
prácticamente imposible debido a que el número de inmigrantes indocumentados es
desconocido. Un estudio realizado en 2008 por el Fondo Multilateral de Inversiones
(FOMIN), el cual es administrado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
estima que el 47 por ciento de los inmigrantes de América Latina y el Caribe que
viven en los Estados Unidos son indocumentados.
La transferencia de dinero puede ser realizada de un país a otro sin ningún registro
formal, lo cual hace que las remesas sean difíciles de rastrear, pero la mayoría de
transferencias de remesas son realizadas a través de canales formales. Según el
FOMIN, en 2006 el porcentaje de inmigrantes que envió remesas a través de
instituciones formales varió, dependiendo del estado donde se habían establecido,
entre 57 y 88 por ciento.
Cambios en los patrones de remesas

En los últimos años, el crecimiento de las remesas provenientes de los estados del
sudeste ha variado. La información proporcionada por el FOMIN muestra que en el
año 2004, Florida ocupó el cuarto lugar en envíos totales de remesas de los Estados
Unidos alcanzando $2,450 millones, y Georgia ocupó el sétimo lugar con $947
millones. En el año 2006, las remesas desde Florida ya habían aumentado 26 por
ciento, y aquellas desde Georgia, 83 por ciento.

Este rápido crecimiento en remesas provenientes de Florida y Georgia se debe
principalmente al rápido influjo de inmigrantes de Latinoamérica y el Caribe. En la
actualidad, cerca del 83 por ciento de todos los inmigrantes latinoamericanos en los
Estados Unidos viven en sólo 10 estados. Según el FOMIN, en el 2006, Florida
ocupaba el quinto lugar y Georgia el sexto lugar a nivel nacional en cuanto a la más
alta concentración de inmigrantes registrados provenientes de América Latina y el
Caribe.
Los recientes acontecimientos en los Estados Unidos parecen estar afectando el
flujo de remesas al extranjero. Un documento de trabajo del año 2006 de la Oficina
Nacional de Investigación Económica elaborado por Gordon Hanson sostiene que, a
pesar del más estricto patrullaje fronterizo, el menor número de arrestos de personas
que trataron de ingresar ilegalmente por la frontera entre Estados Unidos y México
indica una disminución en el número de personas que tratan de ingresar a los
Estados Unidos.
El flujo de remesas parece reflejar esta disminución: en los primeros nueve meses
del año 2007, las remesas enviadas a México crecieron sólo 1.4 por ciento en
términos anuales comparado con más de 20 por ciento de crecimiento anual durante
el período 2002-2006, según reporta el FOMIN. La reciente disminución en remesas
también puede ser vista a una escala más amplia. Según el Banco Mundial, el total
de remesas registradas de los Estados Unidos a América Latina y el Caribe creció
de $17,300 millones en el 2002 a $26,250 millones en el 2004—un 52 por ciento de
incremento—y a $38,500 millones en 2006, un 47 por ciento de incremento (ver
gráfico 2). Un informe del FOMIN del mes de abril de 2008, titulado Encuesta sobre
los inmigrantes de América Latina en los Estados Unidos, estima que el total de
remesas provenientes de los Estados Unidos a los países latinoamericanos
aumentará sólo un poco más del 1 por ciento entre el 2006 y el 2008.
El lento crecimiento en el flujo de remesas ha estado acompañado de una
disminución significativa en el porcentaje de inmigrantes de América Latina y el
Caribe en los Estados Unidos que envían remesas a sus países. De acuerdo con las
estimaciones del FOMIN, desde el año 2006 al 2008, el porcentaje de inmigrantes
que enviaron dinero a sus familiares disminuyó de 73 a 50 por ciento en Florida, de
85 a 53 por ciento en Georgia, de 57 a 31 por ciento en Utah y Nuevo México, y de
88 a 59 por ciento en Carolina del Norte y Virginia.

Gráfico 2
Remesas a América Latina y el Caribe

Fuente: Banco Mundial

Parte de esta
disminución en el
número de
inmigrantes que
envían remesas está
ligado a la actual
fragilidad del mercado
inmobiliario que ha
causado una
disminución en el
empleo en la industria
de la construcción
(ver gráfico 3). Una
encuesta realizada
por el FOMIN en el
2008 encontró que

aproximadamente 14 por ciento de los inmigrantes de América Latina y el Caribe que
llegan a los Estados Unidos trabajan en construcción. Cuando el mercado de
construcción disminuye, los trabajadores indocumentados son generalmente los
primeros en perder sus trabajos porque típicamente son jornaleros y no empleados
de la compañía. Florida y Georgia, que fueron duramente golpeados por la depresión
en el mercado inmobiliario a inicios del año 2006, también tuvieron una de las
disminuciones más grandes en el número de inmigrantes que enviaban remesas.
Encontrando las mejores políticas

La política puede jugar un rol importante en la promoción de un ambiente
institucional que facilite los flujos de remesas. Los servicios de remesas son
demasiado caros en la actualidad, con tasas que pueden llegar a representar de 15
a 20 por ciento del valor del principal enviado. El estudio "Cerca de Casa" del Banco
Mundial recomienda políticas que promuevan la competencia entre las instituciones
que transfieren dinero y así mejorar la transparencia y la protección al consumidor.
Tales políticas podrían resultar en un rastreo de remesas más eficiente y efectivo, y
prevenir el uso criminal de los canales de envío de remesas.
La elaboración de políticas también puede promover avances tecnológicos: servicio
bancario móvil y asociación con compañías de telefonía celular pueden constituir un
canal importante para extender servicios de remesas a personas que no cuentan con
servicios bancarios en zonas rurales. La compañía de teléfonos celulares Vodafone
ha lanzado un programa piloto de joint venture con Citigroup para explorar la
posibilidad de promover dichos servicios en el Reino Unido.
En un esfuerzo por promover eficiencia en las remesas, el Banco de la Reserva
Federal ha firmado un acuerdo con el Banco Central de México para proveer una
cámara de compensación automatizada (ACH) de bajo costo de Estados Unidos a
México. Este servicio llamado Directo a México, permite que los bancos comerciales
de Estados Unidos transfieran dinero de sus clientes a los clientes de los bancos en
México utilizando la red del Sistema ACH del Banco de la Reserva Federal.
"El número de
Gráfico 3
entidades financieras
Tasas de crecimiento de remesas e inicio de
que ofrecen servicios
construcción de viviendas
de transferencia entre
cuentas, incluyendo el
programa Directo a
México, está
creciendo a ritmo
constante, y sus
clientes están
respondiendo de
manera positiva,"
declaró Elizabeth
McQuerry, VicePresidenta Adjunta de
la Oficina de Pagos
Fuente: Banco de México y Oficina de Estadística de Trabajo de
de Bajo Valor del
Estados Unidos
Banco de la Reserva
Federal de Atlanta,
quien administra el programa. "Además, las transferencias bancarias permiten que
las remesas se realicen dentro del sistema financiero formal, donde las personas no
sólo pueden tener acceso al crédito sino que tienen la seguridad de que las

transferencias se realizan entre instituciones financieras reguladas en ambos
países."
La economía y la política opacan las perspectivas de las remesas

Así como otras transacciones monetarias, las remesas tienden a subir y bajar de
acuerdo al movimiento de la economía: la economía marca las tendencias del
mercado laboral, que a su vez guían las tendencias migratorias, las cuales que a su
vez mueven los flujos de remesas. El actual crecimiento de remesas prácticamente
estancado tiene varios posibles culpables—una economía lenta en Estados Unidos,
un número de países latinoamericanos y del Caribe con un crecimiento económico
sólido, y una falta de puestos laborales en industrias como la construcción y la
manufacturera, las cuales generalmente emplean una alta concentración de
inmigrantes de dichos países.
Estas condiciones están afectando directamente el crecimiento de las remesas
porque ellas hacen más difícil que los inmigrantes envíen dinero a su país de origen
y que las personas de los países más pobres tengan menores incentivos para
emigrar a los Estados Unidos. Aunque esta disminución puede ser cíclica, el
creciente sentimiento anti-inmigrante en los Estados Unidos y otras economías
avanzadas pueden colocar dificultades a largo plazo para los potenciales remitentes.
La manera cómo se manejarán estos factores influenciará la perspectiva de esta
fuente de ingresos para los residentes más pobres de otros países.
Este artículo fue escrito por Federico S. Mandelman, economista investigador y asesor
asistente de políticas del Banco de la Reserva Federal de Atlanta, y por Courtney Nosal,
analista económica del Banco de la Reserva Federal de Atlanta.

Banco de la Reserva Federal de Atlanta o del Sistema de la Reserva Federal.

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