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Volumen 20, Número 4 ❖ 2014 ❖ www.newyorkfed.org/research/current_issues IN ECONOMICS AND FINANCE current issues FEDERAL RESERVE BANK OF NEW YORK Second District Highlights Las causas y consecuencias del descenso poblacional en Puerto Rico Jaison R. Abel y Richard Deitz La población de Puerto Rico ha estado decreciendo durante casi una década y el ritmo de contracción se ha acelerado en años recientes. Aunque una disminución en la tasa de natalidad ha contribuido a esta reducción, un factor más importante ha sido el aumento en la migración de salida* de sus ciudadanos. El éxodo—que incluye una porción grande de jóvenes—ha acelerado el envejecimiento de la población, pero no ha conducido, necesariamente, a una “fuga de cerebros”. Para contrarrestar la pérdida de población, Puerto Rico no sólo debe adoptar medidas que apuntalen su economía y amplíen las oportunidades de empleo, sino que debe poner en vigor, además, reformas fiscales y realzar los atractivos de la Isla. A los muchos retos económicos que enfrenta Puerto Rico actualmente se suma un reto demográfico importante: la población de la Isla se ha reducido en más de 5 por ciento en el transcurso de una década. Una pérdida de población de esta magnitud no es inusual en regiones del continente estadounidense; de hecho, Nueva York, West Virginia y Wyoming han experimentado disminuciones que rivalizan con la experiencia reciente de Puerto Rico. Pero la gravedad del problema se hace más evidente cuando se compara el Estado Libre Asociado de Puerto Rico con otros países del mundo: según estimados para 2014,1 Puerto Rico ocupa, sorprendentemente, el séptimo lugar en pérdida de población. Esta preocupante contracción plantea un gran número de dificultades a la Isla. Una población más reducida se traduce en una base contributiva más pequeña, lo que a su vez agrava la situación financiera. Además, Puerto Rico está perdiendo una parte desproporcionada de sus ciudadanos más jóvenes, tendencia que ha acelerado el envejecimiento de su población. Este cambio demográfico hace más pesada la carga de sostener a la población envejeciente de la Isla, que tiende a ser más pobre y a usar más intensivamente el sistema público de salud, y añade estrés a unos sistemas ya frágiles de pensiones. En conjunto, estas presiones pueden crear un ciclo difícil de romper de decadencia económica y pérdida adicional de población. En este número de Second District Highlights, examinamos las causas y consecuencias de la reciente caída en la población de Puerto Rico. Demostramos que las fuerzas que impulsan la contracción son una disminución en la tasa de natalidad y una significativa migración neta de salida de ciudadanos de la Isla. Más aún, demostramos que aunque los flujos de salida de población han acelerado su ritmo de envejecimiento, la migración de salida no ha conducido, necesariamente, * [N. de la T.] A lo largo del texto en inglés se emplean los términos in-migration y out-migration (y su derivados, in-migrant y out-migrant) para referirse a la migración entre Puerto Rico y EE.UU. Aunque consideramos emplear el equivalente “migración interna”, –que alude a los movimientos migratorios dentro de un mismo territorio–, decidimos usar “migración de entrada” y “migración de salida” para evitar cualquier posible confusión con los movimientos entre una región y otra de Puerto Rico. 1 Vease CIA Factbook (2014). CURRENT ISSUES IN ECONOMICS AND FINANCE ❖ Volumen 20, Número 4 a una “fuga de cerebros”. De hecho, la proporción de residentes de la Isla con un grado universitario ha aumentado levemente en años recientes debido, en parte, a que se han estado yendo en mayor número personas sin diploma universitario. Por último, consideramos cuál podría ser la mejor forma de que la Isla aborde la pérdida de población. Si bien las medidas para apuntalar la economía de la Isla son un paso necesario para reducir la caída poblacional, Puerto Rico también necesita realizar reformas fiscales y mejorar su infraestructura y servicios. En conjunto, estos esfuerzos podrían crear oportunidades económicas para los trabajadores y hacer más atractiva la Isla a los residentes y a las empresas, ayudando así a contrarrestar la merma poblacional. Diagram 2 Magnitud de la pérdida poblacional -0.5 La población de Puerto Rico creció a un ritmo constante después de la Segunda Guerra Mundial, aumentando de 2.2 millones a principios de la década de 1950 hasta alcanzar su máximo de alrededor de 3.8 millones en 2004 (Diagrama 1). Sin embargo, a partir de entonces la población se ha estado reduciendo. Aunque la disminución data de 2005, las interrupciones en la tendencia de crecimiento de la población de la Isla comenzaron, en realidad, mucho antes (Diagrama 2). La tasa de crecimiento anual de la población de Puerto Rico fue, en promedio, 1.7 por ciento durante la década de 1970 y comenzó a aminorar a principios de la de 1980. Entre 1982 y 1992, la tasa se redujo a la mitad, de 1.2 por ciento a 0.6 por ciento. El crecimiento de la población tuvo un breve auge entre 1992 y 1996, pero luego dio paso a una tendencia decreciente más aguda y sostenida. La tasa de crecimiento poblacional se volvió negativa en 2005 y, para 2013, el ritmo anual de reducción alcanzó un punto porcentual completo: una pérdida muy significativa desde el punto de vista demográfico. En términos generales, la población de Puerto Rico se redujo a cerca de 3.6 millones en 2013, una pérdida de 212,000 residentes o 5.5 por ciento en un lapso de nueve años. Diagrama 1 Población de Puerto Rico Millones 4.0 3.5 3.0 2.5 2.0 1.5 1.0 0.5 0.0 1950 55 60 65 70 75 80 85 Fuentes: U.S. Census Bureau; Moody’s Analytics. 2 90 95 00 05 10 13 Tasas Anuales de Crecimiento Poblacional: Puerto Rico y EE.UU. Por ciento 3.5 3.0 2.5 2.0 Estados Unidos continentales 1.5 1.0 0.5 0.0 -1.0 -1.5 1975 Puerto Rico 80 85 90 95 2000 05 10 13 Fuentes: U.S. Census Bureau; Moody’s Analytics; estimaciones de los autores. ¿Por qué se ha reducido la población de Puerto Rico? Para descubrir qué ha causado que la población de Puerto Rico se reduzca, descomponemos el cambio poblacional en las partes que lo constituyen: primero, el crecimiento natural2 debido a los efectos netos de los nacimientos y defunciones de los residentes y, segundo, la migración neta, que refleja el movimiento de entrada y salida de personas a Puerto Rico. Encontramos que cada componente ha influido de manera importante en las tendencias que se observan en la población de Puerto Rico durante las últimas décadas. Con el tiempo, el crecimiento natural en la población de Puerto Rico se ha ido frenando (Diagrama 3). A pesar de que los nacimientos se mantuvieron bastante estables desde inicios de la década de 1980 hasta mediados de la de 1990, en términos generales han estado en caída desde los años 70, y se redujeron a casi la mitad durante las últimas cuatro décadas, con una contracción particularmente marcada a fines de los 90. La tendencia general a la disminución en los nacimientos en la Isla durante las últimas décadas puede atribuirse a factores que explican la caída en las tasas de natalidad en muchos otros países desarrollados, entre ellos un mayor acceso a métodos eficaces de control de la natalidad, un aumento en la participación de la mujer en la fuerza laboral, unos ingresos más altos y una mayor escolaridad. La caída pronunciada de la última década y media también podría estar atada al pobre desempeño de la economía de Puerto Rico, que ha hecho que para algunos la crianza de niños sea más difícil de costear. Las defunciones en Puerto Rico aumentaron en casi 50 por ciento entre mediados de los 70 y mediados de los 90 y se han mantenido constantes, en un nivel más alto, desde entonces. Este aumento en las defunciones se debe, en parte, al envejecimiento de la población. 2 El término demográfico crecimiento natural se define como la diferencia entre el número de nacidos vivos y el número de defunciones durante un período específico. El crecimiento natural se torna negativo si el número de defunciones excede el número de nacimientos. Diagrama 3 Diagrama 4 Crecimiento Natural de la Población de Puerto Rico Contribución del Crecimiento Natural y de la Migración Neta a la Tasa de Crecimiento Anual de la Población de Puerto Rico Miles 80 70 Puntos porcentuales 2.0 Nacimientos totales 60 50 1.5 Crecimiento natural 40 30 0.5 20 10 0 1975 Crecimiento natural 1.0 Defunciones totales 0 Migración neta -0.5 80 85 90 95 2000 05 10 Fuentes: U.S. Census Bureau; Moody’s Analytics. Al considerarse en conjunto, la caída en nacimientos y el alza en defunciones han tenido como resultado una contracción continua del crecimiento natural de la población de la Isla durante las pasadas cuatro décadas. Esta tendencia, que en Puerto Rico se debe primordialmente a la caída de la tasa de natalidad, no es inusual en los países desarrollados. De hecho, Italia, Alemania y Japón han visto el crecimiento natural de su población convertirse en años recientes en una reducción. La segunda fuente de cambio poblacional en Puerto Rico es la migración. La Ley Jones de 1917 concedió la ciudadanía de EE.UU. a los puertorriqueños, lo que les permite moverse libremente entre la Isla y el continente estadounidense. La migración al continente se tornó mucho más común a partir de la década de 1950, cuando se inauguraron los vuelos aéreos de bajo costo entre Puerto Rico y EE.UU., y su influencia en la población de la Isla ha sido importante desde entonces. Nuestro próximo paso es considerar el impacto relativo del crecimiento natural de la población y de la migración neta en la tasa de crecimiento anual de la población de la Isla. Calculamos la migración neta restando el crecimiento natural de la población del cambio total en la población, e interpretamos que la diferencia entre éstos es el cambio en población debido al movimiento de personas que han entrado y salido de Puerto Rico. La contribución del crecimiento natural de la población al aumento poblacional ha estado reduciéndose continuamente; en la década de 1970 contribuyó 1.8 puntos porcentuales al crecimiento poblacional anual, pero tan solo 0.3 por ciento en 2013 (Diagrama 4). La contribución de la migración neta al crecimiento poblacional ha sido mayormente negativa en Puerto Rico; es decir, la migración de salida ha tendido a ser mayor que la migración de entrada. Esta contribución negativa aumentó de alrededor de -0.3 por ciento en los 80 y los 90 a -1.3 por ciento en 2013. Si observamos el grado al cual el crecimiento natural de la población y la migración neta han afectado las tasas de crecimiento poblacional durante las últimas cuatro décadas, encontraremos algunos hallazgos reveladores. En primer lugar, -1.0 -1.5 1975 80 85 90 95 2000 05 10 Fuentes: U.S. Census Bureau; Moody’s Analytics; estimaciones de los autores. la tendencia a la reducción en el crecimiento de la población de la Isla entre 1982 y 1992 obedeció a una desaceleración en el crecimiento natural que era reflejo de la disminución en la tasa de natalidad y el incremento en la tasa de mortalidad. En segundo lugar, la aceleración del crecimiento poblacional de los años 90 fue resultado de una reducción en los flujos netos de salida a partir de 1993, y un reducido flujo neto de entrada entre 1995 y 1997, atado, probablemente, al fuerte crecimiento económico de Puerto Rico durante esta época. En tercer lugar, la desaceleración del crecimiento de la población que comenzó a fines de los años 90 y que ya en 2005 se había convertido en una reducción poblacional se debió a una caída marcada en la tasa de natalidad de la Isla y, más importante aún, a una gran migración de salida de sus ciudadanos. Un suceso que puede haber contribuido a esta gran migración de salida fue la eliminación de la Sección 936 del Código de Rentas Internas, una disposición que había impulsado la actividad manufacturera y el empleo en Puerto Rico al eximir a las corporaciones multinacionales del pago de contribuciones de EE.UU. sobre las ganancias de sus operaciones en la Isla. En términos generales, el alto desempleo y las condiciones económicas débiles en Puerto Rico durante esta época probablemente instaron a una cantidad de trabajadores a buscar mejores oportunidades de empleo en otras partes. Un examen más detenido de los patrones migratorios de Puerto Rico Debido a que la migración ha cumplido una función tan importante en la reciente reducción poblacional de la Isla, ahora dirigimos nuestro análisis hacia cómo ésta ha afectado las características demográficas de la población; en particular, su perfil de edad y su stock de capital humano. Para comenzar, examinamos los componentes de la migración neta: la migración de entrada y la migración de salida. Luego examinamos las diferencias en las características de los que www.newyorkfed.org/research/current_issues 3 CURRENT ISSUES IN ECONOMICS AND FINANCE ❖ Volumen 20, Número 4 Diagrama 5 Diagrama 6 Porciones de Migrantes de Entrada y Migrantes de Salida de Puerto Rico Porción de la Población de Puerto Rico y Porción de los Migrantes de Salida entre los 16 y 30 Años de Edad Por ciento 35 Por ciento Porción migrantes de salida 30 50 25 40 20 15 30 Porción migrantes de entrada 10 20 5 0 10 1970 80 90 2000 10 Fuentes: U.S. Census Bureau; Decennial Census; American Community Survey; Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico; estimaciones de los autores. Notas: La porción de los migrantes de salida se define como el número de personas nacidas en Puerto Rico que viven en EE.UU., dividido entre los residentes que son nativos de Puerto Rico más estos migrantes que salen. La porción de los migrantes de entrada es el número de personas que viven en Puerto Rico y que no nacieron en la Isla, dividido entre el número de residentes nativos de Puerto Rico más estos migrantes que entran. entran y los que salen en comparación con la población en general para ver cómo ha cambiado la migración las características de la población de la Isla. Para identificar a los que migrantes que entran y a los migrantes que salen empleamos los microdatos de los censos decenales de Estados Unidos y de Puerto Rico para los años 1970, 1980, 1990 y 2000, y el American Community Survey y la Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico para los años 2005 a 2012. Identificamos a una persona como migrante que entra si vive en la Isla pero nació fuera de Puerto Rico, y como migrante que sale si vive en EE.UU. continentales pero nació en Puerto Rico. Lamentablemente, estos datos tienen limitaciones. Aunque podemos identificar el stock de migrantes en un punto en el tiempo, los datos no nos permiten identificar los flujos sobre una base histórica. De ahí que no podemos contar la cantidad de migrantes que entra y que sale cada año previo al 2005. Además, puesto que dependemos de conjuntos de datos de EE.UU. y de Puerto Rico, sólo podemos hacer acopio de información sobre los migrantes que se mueven al continente estadounidense pero no a los que se mueven a otros países. En el Diagrama 5, la representación gráfica de las porciones de migrantes de entrada y de salida muestra cómo ha cambiado a lo largo del tiempo el número de personas que entra y sale de Puerto Rico. La porción de migrantes de salida se define como la cantidad de personas nacidas en Puerto Rico que viven en EE.UU. continentales en un momento particular en el tiempo dividido por la población “potencial” de Puerto Rico: es decir, los residentes nacidos en Puerto Rico más estos migrantes de salida. Una porción creciente de migrantes de salida entre dos puntos en el tiempo indica que se ha ido gente de la Isla para el continente. Esta porción fue alrededor de 25 por ciento en 1970, 4 Población de Puerto Rico Migrantes de salida durante los cinco años previos 0 1980 1990 2000 2012 Fuentes: U.S. Census Bureau; Decennial Census; American Community Survey; Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico; estimaciones de los autores. lo que significa que cerca de una cuarta parte de todos los nacidos en Puerto Rico vivían en EE.UU. en ese momento. La porción de migrantes de salida aumentó a un ritmo bastante constante entre 1970 y 1990, y luego la tasa de crecimiento aumentó durante los años 90. Para 2012 la porción había alcanzado casi 32 por ciento, de manera que alrededor de una tercera parte de la población nacida en Puerto Rico vivía en el continente. De manera similar, definimos la porción de migrantes de entrada como la cantidad de personas que viven en Puerto Rico y que nacieron en otra parte (ya fuera en el continente estadounidense o en otro país) dividido entre la cantidad de residentes nativos nacidos en Puerto Rico más estos migrantes de entrada. Un aumento en la porción de migrantes de entrada entre dos puntos en el tiempo significa que la Isla está recibiendo migrantes durante ese momento; una reducción en la porción indica que migrantes de entrada han abandonado la Isla durante ese período. No es de sorprender que la porción de migrantes de entrada refleje, en gran medida, el patrón que sigue la porción de migrantes de salida. A pesar de que la porción de migrantes de entrada fue alrededor de 10 por ciento en 1970, se fue reduciendo entre 1970 y 2000, lo que significa que, en términos netos, esta población de migrantes de entrada se redujo al irse algunos migrantes y llegar menos personas a la Isla. Esta caída se hizo más pronunciada durante la primera década del siglo XXI, y para 2012 la porción de migrantes de entrada se encontraba en 8 por ciento. ¿Ha cambiado la migración las características demográficas de la Isla? La significativa migración que se ha dado en Puerto Rico plantea el asunto de si la composición demográfica de la población ha cambiado debido a los movimientos de su gente. Este tipo de cambio habrá sucedido si los que ahora residen en la Isla difieren, de forma sistemática, de los que han llegado y los que han partido. Para explorar este asunto, examinamos las características demográficas a lo largo del tiempo de las poblaciones de migrantes de entrada Diagrama 7 Porción de la Población de Puerto Rico y de los Migrantes de Salida por Educación Por ciento Por ciento 60 60 Menos de escuela secundaria 50 50 Población de Puerto Rico 40 30 40 20 10 10 0 0 60 Graduados de secundaria 50 30 40 Población de Puerto Rico 20 Graduados de universidad 50 Migrantes de Salida 40 10 0 1980 30 20 10 1990 Población de Puerto Rico Migrantes de Salida 30 Migrantes de Salida 20 60 Alguna educación postsecundaria 2000 2010 0 1980 Migrantes de Salida Población de Puerto Rico 1990 2000 2010 Fuentes: U.S. Census Bureau; Decennial Census; American Community Survey; Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico; estimaciones de los autores. y de salida, en comparación con las de los residentes de la Isla. Nos basamos en las mismas fuentes citadas antes pero en este análisis empleamos información un poco distinta para identificar y caracterizar a los migrantes. Los censos decenales para el continente y para Puerto Rico identifican si las personas han tenido una dirección de residencia diferente en los cinco años previos al censo y, además, dónde vivían en ese momento. El American Community Survey y la Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico para los años 2005-12 ofrecen información similar, pero indican si las personas han tenido una dirección de residencia diferente un año atrás, en lugar de cinco. Así, los censos decenales nos permiten clasificar los migrantes de cinco años, mientras que las Encuestas sobre la Comunidad sólo nos permiten clasificar los migrantes de un año. Puesto que los censos decenales no identificarán a las personas que se mueven en un marco temporal de menos de cinco años, podríamos estar siguiendo tendencias en grupos un poco distintos.3 3 Por ejemplo, las tasas de migración previas a 2005 podrían ser algo menores que las posteriores a 2005 sencillamente debido a esta dificultad de medición. También es posible que los migrantes captados en los datos posteriores a 2005 difieran en edad o nivel de educación de los de años anteriores; por ejemplo, las personas que se mudan múltiples veces durante un quinquenio que no hayan sido identificados por el censo decenal pero sí por las encuestas sobre la comunidad, podrían tender a ser más jóvenes. Sin embargo, nuestro objetivo es comparar las características demográficas de los migrantes con las de los no migrantes en un período dado, de modo tal que es probable que estas diferencias tengan muy poco efecto sobre nuestras conclusiones. No obstante, hacemos los ajustes necesarios para obtener cifras que sean comparables para todos los conjuntos de datos. Nuestro análisis muestra que en Puerto Rico los migrantes de salida tienden a pertenecer a segmentos más jóvenes y, en años recientes, menos educados, de la población. Aunque la porción de jóvenes que viven en la Isla y también la de los que se van de Puerto Rico se ha reducido a lo largo del tiempo debido al envejecimiento natural de la población, el grupo de edad de 16 a 30 años constituye una proporción mayor de los migrantes de salida que de la población de Puerto Rico en su totalidad (Diagrama 6). En 2012, por ejemplo, la porción de migrantes de salida en las edades de 16 a 30 años era alrededor de un tercio, en comparación con un poco más de una quinta parte para la población en su totalidad. Este patrón sugiere que la migración de salida ha acelerado el ritmo de envejecimiento de la población de la Isla. En cuanto al capital humano, comparamos los niveles de escolaridad de los migrantes de salida y de la población en su totalidad identificando la porción de adultos en edad de trabajar4 en los dos grupos que caen en cada una de cuatro categorías de escolaridad: los que no han completado la escuela secundaria, los que la completaron pero no tienen estudios universitarios, 4 Los adultos en edad de trabajar se definen como aquellos entre los 16 y los 64 años de edad. www.newyorkfed.org/research/current_issues 5 CURRENT ISSUES IN ECONOMICS AND FINANCE ❖ Volumen 20, Número 4 los que tienen alguna educación postsecundaria y los que tienen bachillerato o más (Diagrama 7). A partir de mediados de la década de 2000, encontramos que los que tienen diploma de escuela secundaria pero no más constituyen una proporción mayor de los emigrantes que de la población en su conjunto. En 2012, por ejemplo, alrededor de 37 por ciento de los migrantes de salida tenía sólo una diploma de escuela secundaria, en comparación con alrededor de 30 por ciento para la población de Puerto Rico. Dado el desempleo que durante los últimos años ha afectado, muy particularmente, a los trabajadores más jóvenes y menos educados de Puerto Rico, se esperaría que la migración de salida fuese alta en este segmento debido a la búsqueda de mejores oportunidades económicas en el continente. Aun así, es sorprendente que la migración de salida no sea más marcada entre los menos cualificados—los que no tienen diploma de escuela secundaria—puesto que, en tiempos recientes, el desempleo ha sido más alto en este grupo. No obstante, estos trabajadores probablemente enfrentan limitaciones económicas que podrían hacer prohibitivo el costo de mudarse. Los que cuentan con, por lo menos, un diploma de escuela secundaria tienen mayor acceso a los recursos necesarios para la mudanza. ¿Ha causado la emigración una “fuga de cerebros”? A continuación tratamos el asunto relacionado de si Puerto Rico ha experimentado una fuga de cerebros, es decir, la pérdida de sus ciudadanos más educados o su capital humano de más alto nivel. Para determinar si, en efecto, ha sucedido esa pérdida, cuantificamos la migración anual neta para cada grupo de escolaridad (Tabla 1). El cambio neto se define como la cantidad de migrantes de entrada menos la cantidad de migrantes de salida.5 Vemos en la tabla que Puerto Rico ha experimentado en décadas recientes una pérdida neta de ciudadanos pertenecientes a todos los grupos de escolaridad, incluidos los ciudadanos con educación universitaria. Sin embargo, un examen más detenido de la composición de los migrantes de salida por nivel de escolaridad revela que los ciudadanos que ostentan títulos universitarios no están sobrerrepresentados entre quienes abandonan la Isla. En efecto, la porción de migrantes de salida con un grado universitario ha estado, por lo general, muy cercano—y, en años recientes, por debajo—de la porción correspondiente a la población en su totalidad. (Diagrama 7). En todo caso, los migrantes de salida tienden a ser menos cualificados que la población en general. Como sugiere el panel inferior izquierdo del diagrama, los graduados de secundaria han constituido un porcentaje mayor del grupo de migrantes de salida que de la población en su totalidad desde mediados de la década de 2000, cuando la población de la Isla comenzó a declinar. Entre los migrantes de entrada (no se muestran en el diagrama), la porción de quienes abandonaron la secundaria es un poco mayor que en la población general durante todo el período, y la porción de quienes tienen algo de estudios universitarios o un título universitario es un poco menor, lo que sugiere que los migrantes de entrada tienden 5 Las cifras se anualizaron para los censos decenales en que solo había disponibles totales quinquenales. 6 Tabla 1 Migración Neta Durante el Año Previo, por Escolaridad Menos de Graduado de Alguna educación Graduado de Año secundaria secundaria terciaria universidad Total 1980 1990 2000 2005 2006 -3,208 -432 -4,238 -342 -3,626 -2,800 -3,112 -5,533 -1,389 -9,639 -2,648 -4,360 -3,602 -116 -2,146 -1,896 -2,357 -2,950 1,982 -4,002 -10,552 -10,260 -16,323 135 -19,413 2007 2008 2009 2010 2011 2012 -1,939 -2,699 -903 -4,833 -10,607 -4,656 -8,393 -4,359 -10,434 -5,001 -14,247 -12,396 -4,317 -3,601 -1,333 -5,260 -6,853 -8,441 -2,876 -3,504 -6,688 -925 -6,120 -4,929 -17,525 -14,163 -19,358 -16,019 -37,827 -30,422 Fuentes: U.S. Census Bureau; Decennial Census; American Community Survey; Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico; estimaciones de los autores. a inclinarse hacia los grupos menos cualificados. No obstante, en términos netos, los patrones de migración de entrada y de salida han contribuido, en realidad, a un pequeño incremento en la porción de la población con un título universitario entre los que permanecen en la Isla. Entonces, ¿ha habido una fuga de cerebros en Puerto Rico? Los flujos migratorios recientes han reducido, sin duda, la cantidad de ciudadanos que ostenta un grado universitario en Puerto Rico. Sin embargo, en balance, dado que la tasa de migración de salida de los puertorriqueños menos educados es mayor que la de puertorriqueños con niveles más altos de capital humano, los patrones de migración han inclinado, en realidad, la composición de los que permanecen en Puerto Rico hacia los que tienen educación universitaria. Este hallazgo no significa que no haya habido una fuga de cerebros o que esto no sea una preocupación, sino que las personas con un capital humano de alto nivel no son particularmente vulnerables a las fuerzas que conducen a la emigración, al comparárseles con otros grupos de escolaridad. ¿Es reversible la reducción poblacional de Puerto Rico? ¿Puede Puerto Rico frenar o incluso revertir la pérdida de población? Si bien la respuesta a esa pregunta sería especulativa, la experiencia de otras regiones de EE.UU. podría ayudar a clarificar si ese tipo de resultado puede lograrse. Según señalamos al comienzo, una disminución poblacional de esta magnitud y duración no es inusual entre los estados (Tabla 2). Diecisiete estados distintos han experimentado una pérdida poblacional después de la Segunda Guerra Mundial de por los menos cinco años de duración, y algunos estados han tenido más de un episodio. Arkansas y Wyoming, por ejemplo, han tenido pérdidas poblacionales dos veces la magnitud de la de Puerto Rico, y Nueva York, Iowa y West Virginia han experimentado episodios de nueve años o más de duración. Tabla 2 Reducciones Poblacionales de Varios Años de Duración en los Estados Estado Puerto Rico Wyoming Arkansas West Virginia North Dakota South Dakota West Virginia Mississippi Iowa North Dakota New York Oklahoma Louisiana Montana Michigan Rhode Island North Dakota Michigan Kansas West Virginia Pennsylvania Indiana Massachusetts Ohio Kentucky Período Duración en años Porcentaje de Reducción 2004-13 1983-90 1950-56 1950-57 1984-91 1963-70 1959-70 1950-55 1978-87 1965-70 1971-80 1983-90 1985-90 1985-89 1979-83 2004-12 1996-2002 2004-11 1962-67 1995-2001 1979-85 1979-83 1973-78 1980-86 1984-89 9 7 6 7 7 7 11 5 9 5 9 7 5 4 4 8 6 7 5 6 6 4 5 6 5 -5.5 -11.1 -10.7 -8.1 -6.6 -5.8 -5.8 -5.3 -5.2 -4.6 -4.3 -4.3 -4.2 -2.8 -2.4 -2.3 -1.9 -1.8 -1.5 -1.2 -1.0 -0.9 -0.8 -0.7 -0.5 Fuentes: U.S. Census Bureau; Moody’s Analytics; estimaciones de los autores. En las regiones de Estados Unidos que han visto reducciones en su población, estos episodios generalmente han estado estrechamente atados a una caída de la economía y a la pérdida de empleos. En muchos casos, esta dinámica puede atribuirse al deterioro de una industria local clave que ofrecía a la región una ventaja económica. Para algunos estados, la ventaja se debía a la presencia en ellos de recursos naturales como, por ejemplo, carbón y petróleo en North Dakota, West Virginia y Pennsylvania. En otras jurisdicciones, su ubicación favorecía el crecimiento de ciertas industrias que con el tiempo se tornaron menos competitivas o disminuyeron en importancia: por ejemplo, la industria del acero en Pennsylvania y la región norte de Nueva York, o la industria automotriz en Michigan. Estos ejemplos ofrecen una comparación útil con Puerto Rico, ya que la industria manufacturera de la Isla—en particular la farmacéutica—ha estado en una fuerte caída en años recientes como consecuencia de la eliminación de las ventajas contributivas de la Sección 936 que beneficiaban a muchas compañías manufactureras. Los estados y las regiones de EE.UU. han tenido distintos grados de éxito enfrentando las consecuencias de la disminución en población y poniendo en vigor estrategias para frenar el éxodo de sus residentes. Muchos lugares que perdieron una ventaja clave para la productividad, tales como Michigan y el norte del estado de Nueva York, han visto continuar por décadas el flujo de salida de la población. Sus experiencias sugieren que la pérdida de la ventaja contributiva de Puerto Rico podría seguir siendo un estímulo a la emigración por muchos años. La ciudad de Nueva York, sin embargo, ofrece un ejemplo útil del potencial de una región con problemas similares a los de Puerto Rico para revertir la pérdida de población. Nueva York perdió más de 10 por ciento de su población durante la década de 1970, un descenso de alrededor de 7.9 millones de residentes a 7.1 millones de residentes. Aunque la ciudad experimentó un debilitamiento de su base manufacturera durante este período, sus problemas económicos también reflejaban una pobre gerencia fiscal y el deterioro de la calidad de vida. La pesada carga de la deuda, los gastos excesivos y la contracción de la base contributiva casi obligó a la ciudad de Nueva York a declararse en quiebra en 1975. Muchos también percibían la ciudad como peligrosa e indeseable. De forma similar, Puerto Rico ahora enfrenta penurias fiscales significativas y un serio problema de criminalidad. Los problemas fiscales de la Isla suceden después de años de déficits en el sector público; los costos de los préstamos se han incrementado y la Isla casi pierde el acceso al financiamiento de la deuda en los mercados de capitales a principios de 2014. En cuanto al crimen, la Isla tuvo una tasa de homicidios de 26.7 homicidios por 100,000 habitantes en 2012, una cifra alarmante cuando se compara con la tasa de 4.7 homicidios por 100,000 habitantes en el continente. A pesar de sus retos, la ciudad de Nueva York pudo crear las condiciones para la recuperación gracias, en parte, a una exitosa política pública. El estado de Nueva York estableció el Emergency Financial Control Board (Junta de Control Financiero de Emergencia) con el fin de ayudar a la ciudad a balancear su presupuesto y restaurar su credibilidad entre los inversionistas. A pesar de que el camino a la solvencia fue difícil y tomó tiempo, la ciudad pudo corregir sus problemas financieros para mediados de los años 80.6 Por otra parte, la ciudad de Nueva York tomó medidas enérgicas para reducir el crimen e incrementar su atractivo general. Para el año 2000 la población de la ciudad había aumentado a más de 8 millones de personas, logrando revertir la reducción que había ocurrido durante los años 70. La recuperación de la ciudad no se debió exclusivamente al cambio de política pública; Nueva York tenía la suerte de contar con industrias financieras únicas que experimentaron un gran crecimiento durante este período. Sin embargo, sin la política pública correcta, su capacidad para recuperarse hubiese sido más discutible. Hoy, la ciudad de Nueva York es una ubicación segura y apetecible que continúa atrayendo gente y nuevas empresas. Como la ciudad de Nueva York en los años 70, Puerto Rico debe enfrentar sus problemas fiscales para colocarse en la ruta a la recuperación.7 También tiene que reducir el crimen de manera que sus residentes puedan disfrutar los muchos atractivos de la Isla sin temer por su seguridad. 6 Véase Dunstan (1995). 7 Véase Federal Reserve Bank of New York (2014). www.newyorkfed.org/research/current_issues 7 CURRENT ISSUES IN ECONOMICS AND FINANCE ❖ Volumen 20, Número 4 Conclusión La población de Puerto Rico ha estado decreciendo durante casi una década y el ritmo de la contracción se ha acelerado en años recientes. Aunque un descenso en el crecimiento natural de la población de la Isla ha contribuido a esta reducción, recientemente un factor más importante ha sido un aumento marcado en la migración de salida de sus ciudadanos. De hecho, casi una tercera parte de los nacidos en Puerto Rico ahora viven en el continente estadounidense. Los migrantes de salida de Puerto Rico han tendido a concentrarse en los segmentos más jóvenes y menos educados de la población. Como resultado, la migración de salida ha acelerado el envejecimiento de la población que se queda, pero no ha conducido, necesariamente, a una fuga de cerebros. Aunque la magnitud de la pérdida poblacional de Puerto Rico no carece de precedentes, sí plantea un reto significativo. El descenso en la tasa de natalidad de la Isla—como en muchos países desarrollados—representa una tendencia estructural significativa que es improbable que se revierta. Para que Puerto Rico reduzca el ritmo de su pérdida poblacional, o lo detenga, debe abordar el asunto de la migración de salida de sus ciudadanos. ¿Cómo puede Puerto Rico alcanzar esta meta? El camino más claro parece radicar en el fortalecimiento de la economía de la Isla.8 Sin un crecimiento económico significativo y la consecuente creación de empleos, la migración de salida y pérdida poblacional probablemente continuarán. Los patrones migratorios actuales sugieren que es especialmente importante que Puerto Rico se concentre en mejorar las oportunidades de empleo para los trabajadores más jóvenes y menos cualificados. Una economía más fuerte ayudaría a Puerto Rico a retornar a un estado de salud fiscal. Realzar el atractivo de la Isla como lugar donde vivir y trabajar y, en especial, reducir el crimen, también puede ayudar a reducir el éxodo de su gente. No obstante, tal como indica la experiencia de algunas regiones de EE.UU., revertir la pérdida de población cuando ésta atada al deterioro de una industria clave, es muy difícil. Afortunadamente, Puerto Rico cuenta con un formidable conjunto de activos que puede explotar para mejorar su economía. Su clima constituye un valor prodigioso y su ubicación en el Caribe lo hace ideal para el turismo. Su economía tiene muchas fortalezas, entre ellas un alto nivel de capital humano y lazos estrechos con el continente estadounidense. Aun así, la Isla tiene grandes problemas que resolver, y poner en vigor las soluciones tomará tiempo, recursos y paciencia. Referencias CIA Factbook. 2014.Disponible en https://www.cia.gov/library/publications/ the-world-factbook/rankorder/2002rank.html. Dunstan, Roger. 1995. “Overview of New York City’s Fiscal Crisis.” California Research Bureau Note 3, no. 1, March. Disponible en https://www.library.ca.gov/ crb/95/notes/v3n1.pdf. Federal Reserve Bank of New York. 2012. Report on the Competitiveness of Puerto Rico’s Economy. Disponible en http://nyfed.org/2012esp. ———.2014. An Update on the Competitiveness of Puerto Rico’s Economy. Disponible en http://nyfed.org/2014esp. 8 Véase Federal Reserve Bank of New York (2014). SOBRE LOS AUTORES Jaison R. Abel es un oficial, y Richard Deitz vicepresidente auxiliar, en la Función de Análisis Regional del Grupo de Investigación y Estadísticas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York. El coeditor de contenido de este artículo es Jason Bram. Second District Highlights es una publicación del Grupo de Investigación y Estadísticas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York. Michael Fleming y Thomas Klitgaard son los editores de la serie. Equipo de redacción: Valerie LaPorte, Michelle Bailer, Karen Carter, Anna Snider Producción: Theresa Izzillo, Jessica Iannuzzi, David Rosenberg, Jane Urry Los números anteriores de Current Issues están disponibles en http://www.newyorkfed.org/research/current_issues/. Las opiniones expresadas en este artículo representan el parecer de los autores y no necesariamente las opiniones del Banco de la Reserva Federal de Nueva York o del Sistema de la Reserva Federal. 8