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Volumen 20, Número 4 ❖ 2014 ❖ www.newyorkfed.org/research/current_issues

IN ECONOMICS AND FINANCE

current issues
FEDERAL RESERVE BANK OF NEW YORK

Second District
Highlights

Las causas y consecuencias del
descenso poblacional en Puerto Rico
Jaison R. Abel y Richard Deitz
La población de Puerto Rico ha estado decreciendo durante casi
una década y el ritmo de contracción se ha acelerado en años
recientes. Aunque una disminución en la tasa de natalidad
ha contribuido a esta reducción, un factor más importante ha
sido el aumento en la migración de salida* de sus ciudadanos.
El éxodo—que incluye una porción grande de jóvenes—ha
acelerado el envejecimiento de la población, pero no ha
conducido, necesariamente, a una “fuga de cerebros”. Para
contrarrestar la pérdida de población, Puerto Rico no sólo debe
adoptar medidas que apuntalen su economía y amplíen
las oportunidades de empleo, sino que debe poner en vigor,
además, reformas fiscales y realzar los atractivos de la Isla.

A

los muchos retos económicos que enfrenta Puerto Rico actualmente se suma
un reto demográfico importante: la población de la Isla se ha reducido en más
de 5 por ciento en el transcurso de una década. Una pérdida de población de
esta magnitud no es inusual en regiones del continente estadounidense; de hecho,
Nueva York, West Virginia y Wyoming han experimentado disminuciones que rivalizan
con la experiencia reciente de Puerto Rico. Pero la gravedad del problema se hace más
evidente cuando se compara el Estado Libre Asociado de Puerto Rico con otros países
del mundo: según estimados para 2014,1 Puerto Rico ocupa, sorprendentemente,
el séptimo lugar en pérdida de población.
Esta preocupante contracción plantea un gran número de dificultades a la Isla.
Una población más reducida se traduce en una base contributiva más pequeña,
lo que a su vez agrava la situación financiera. Además, Puerto Rico está perdiendo una
parte desproporcionada de sus ciudadanos más jóvenes, tendencia que ha acelerado
el envejecimiento de su población. Este cambio demográfico hace más pesada la carga
de sostener a la población envejeciente de la Isla, que tiende a ser más pobre y a usar
más intensivamente el sistema público de salud, y añade estrés a unos sistemas ya
frágiles de pensiones. En conjunto, estas presiones pueden crear un ciclo difícil de
romper de decadencia económica y pérdida adicional de población.
En este número de Second District Highlights, examinamos las causas y
consecuencias de la reciente caída en la población de Puerto Rico. Demostramos
que las fuerzas que impulsan la contracción son una disminución en la tasa de
natalidad y una significativa migración neta de salida de ciudadanos de la Isla. Más
aún, demostramos que aunque los flujos de salida de población han acelerado su
ritmo de envejecimiento, la migración de salida no ha conducido, necesariamente,
* [N. de la T.] A lo largo del texto en inglés se emplean los términos in-migration y out-migration (y su
derivados, in-migrant y out-migrant) para referirse a la migración entre Puerto Rico y EE.UU. Aunque
consideramos emplear el equivalente “migración interna”, –que alude a los movimientos migratorios
dentro de un mismo territorio–, decidimos usar “migración de entrada” y “migración de salida” para
evitar cualquier posible confusión con los movimientos entre una región y otra de Puerto Rico.
1 Vease CIA Factbook (2014).

CURRENT ISSUES IN ECONOMICS AND FINANCE ❖ Volumen 20, Número 4

a una “fuga de cerebros”. De hecho, la proporción de residentes
de la Isla con un grado universitario ha aumentado levemente
en años recientes debido, en parte, a que se han estado yendo en
mayor número personas sin diploma universitario. Por último,
consideramos cuál podría ser la mejor forma de que la Isla aborde
la pérdida de población. Si bien las medidas para apuntalar
la economía de la Isla son un paso necesario para reducir la caída
poblacional, Puerto Rico también necesita realizar reformas fiscales
y mejorar su infraestructura y servicios. En conjunto, estos esfuerzos
podrían crear oportunidades económicas para los trabajadores
y hacer más atractiva la Isla a los residentes y a las empresas,
ayudando así a contrarrestar la merma poblacional.

Diagram 2

Magnitud de la pérdida poblacional

-0.5

La población de Puerto Rico creció a un ritmo constante
después de la Segunda Guerra Mundial, aumentando
de 2.2 millones a principios de la década de 1950 hasta
alcanzar su máximo de alrededor de 3.8 millones en 2004
(Diagrama 1). Sin embargo, a partir de entonces la población
se ha estado reduciendo. Aunque la disminución data de 2005,
las interrupciones en la tendencia de crecimiento de la población
de la Isla comenzaron, en realidad, mucho antes (Diagrama 2).
La tasa de crecimiento anual de la población de Puerto Rico fue,
en promedio, 1.7 por ciento durante la década de 1970 y comenzó
a aminorar a principios de la de 1980. Entre 1982 y 1992,
la tasa se redujo a la mitad, de 1.2 por ciento a 0.6 por ciento.
El crecimiento de la población tuvo un breve auge entre
1992 y 1996, pero luego dio paso a una tendencia decreciente
más aguda y sostenida. La tasa de crecimiento poblacional se
volvió negativa en 2005 y, para 2013, el ritmo anual de reducción
alcanzó un punto porcentual completo: una pérdida muy
significativa desde el punto de vista demográfico. En términos
generales, la población de Puerto Rico se redujo a cerca de
3.6 millones en 2013, una pérdida de 212,000 residentes
o 5.5 por ciento en un lapso de nueve años.

Diagrama 1

Población de Puerto Rico
Millones
4.0
3.5
3.0
2.5
2.0
1.5
1.0
0.5
0.0

1950 55

60

65

70

75

80

85

Fuentes: U.S. Census Bureau; Moody’s Analytics.

2

90

95

00

05

10 13

Tasas Anuales de Crecimiento Poblacional:
Puerto Rico y EE.UU.
Por ciento
3.5
3.0
2.5
2.0

Estados Unidos
continentales

1.5
1.0
0.5
0.0
-1.0
-1.5
1975

Puerto Rico

80

85

90

95

2000

05

10

13

Fuentes: U.S. Census Bureau; Moody’s Analytics; estimaciones de los autores.

¿Por qué se ha reducido la población de Puerto Rico?

Para descubrir qué ha causado que la población de Puerto Rico
se reduzca, descomponemos el cambio poblacional en las partes
que lo constituyen: primero, el crecimiento natural2 debido a
los efectos netos de los nacimientos y defunciones de los residentes
y, segundo, la migración neta, que refleja el movimiento de
entrada y salida de personas a Puerto Rico. Encontramos que cada
componente ha influido de manera importante en las tendencias
que se observan en la población de Puerto Rico durante
las últimas décadas.
Con el tiempo, el crecimiento natural en la población de
Puerto Rico se ha ido frenando (Diagrama 3). A pesar de
que los nacimientos se mantuvieron bastante estables desde
inicios de la década de 1980 hasta mediados de la de 1990, en
términos generales han estado en caída desde los años 70, y se
redujeron a casi la mitad durante las últimas cuatro décadas,
con una contracción particularmente marcada a fines de los 90.
La tendencia general a la disminución en los nacimientos en
la Isla durante las últimas décadas puede atribuirse a factores que
explican la caída en las tasas de natalidad en muchos otros países
desarrollados, entre ellos un mayor acceso a métodos eficaces
de control de la natalidad, un aumento en la participación de
la mujer en la fuerza laboral, unos ingresos más altos y una mayor
escolaridad. La caída pronunciada de la última década y media
también podría estar atada al pobre desempeño de la economía de
Puerto Rico, que ha hecho que para algunos la crianza de niños sea
más difícil de costear. Las defunciones en Puerto Rico aumentaron
en casi 50 por ciento entre mediados de los 70 y mediados de
los 90 y se han mantenido constantes, en un nivel más alto, desde
entonces. Este aumento en las defunciones se debe, en parte, al
envejecimiento de la población.
2 El término demográfico crecimiento natural se define como la diferencia
entre el número de nacidos vivos y el número de defunciones durante un
período específico. El crecimiento natural se torna negativo si el número de
defunciones excede el número de nacimientos.

Diagrama 3

Diagrama 4

Crecimiento Natural de la Población de Puerto Rico

Contribución del Crecimiento Natural y
de la Migración Neta a la Tasa de Crecimiento
Anual de la Población de Puerto Rico

Miles
80
70

Puntos porcentuales
2.0

Nacimientos
totales

60
50

1.5

Crecimiento natural

40
30

0.5

20
10
0
1975

Crecimiento
natural

1.0

Defunciones
totales

0

Migración
neta

-0.5
80

85

90

95

2000

05

10

Fuentes: U.S. Census Bureau; Moody’s Analytics.

Al considerarse en conjunto, la caída en nacimientos y el alza
en defunciones han tenido como resultado una contracción
continua del crecimiento natural de la población de la Isla durante
las pasadas cuatro décadas. Esta tendencia, que en Puerto Rico
se debe primordialmente a la caída de la tasa de natalidad, no es
inusual en los países desarrollados. De hecho, Italia, Alemania y
Japón han visto el crecimiento natural de su población convertirse
en años recientes en una reducción.
La segunda fuente de cambio poblacional en Puerto Rico
es la migración. La Ley Jones de 1917 concedió la ciudadanía
de EE.UU. a los puertorriqueños, lo que les permite moverse
libremente entre la Isla y el continente estadounidense.
La migración al continente se tornó mucho más común
a partir de la década de 1950, cuando se inauguraron
los vuelos aéreos de bajo costo entre Puerto Rico y EE.UU.,
y su influencia en la población de la Isla ha sido importante
desde entonces.
Nuestro próximo paso es considerar el impacto relativo
del crecimiento natural de la población y de la migración
neta en la tasa de crecimiento anual de la población de la Isla.
Calculamos la migración neta restando el crecimiento natural
de la población del cambio total en la población, e interpretamos
que la diferencia entre éstos es el cambio en población debido al
movimiento de personas que han entrado y salido de Puerto Rico.
La contribución del crecimiento natural de la población al
aumento poblacional ha estado reduciéndose continuamente;
en la década de 1970 contribuyó 1.8 puntos porcentuales al
crecimiento poblacional anual, pero tan solo 0.3 por ciento en
2013 (Diagrama 4). La contribución de la migración neta al
crecimiento poblacional ha sido mayormente negativa en
Puerto Rico; es decir, la migración de salida ha tendido a ser
mayor que la migración de entrada. Esta contribución negativa
aumentó de alrededor de -0.3 por ciento en los 80 y los 90 a
-1.3 por ciento en 2013.
Si observamos el grado al cual el crecimiento natural
de la población y la migración neta han afectado las tasas de
crecimiento poblacional durante las últimas cuatro décadas,
encontraremos algunos hallazgos reveladores. En primer lugar,

-1.0
-1.5

1975

80

85

90

95

2000

05

10

Fuentes: U.S. Census Bureau; Moody’s Analytics; estimaciones de los autores.

la tendencia a la reducción en el crecimiento de la población
de la Isla entre 1982 y 1992 obedeció a una desaceleración en
el crecimiento natural que era reflejo de la disminución en
la tasa de natalidad y el incremento en la tasa de mortalidad.
En segundo lugar, la aceleración del crecimiento poblacional
de los años 90 fue resultado de una reducción en los flujos
netos de salida a partir de 1993, y un reducido flujo neto de
entrada entre 1995 y 1997, atado, probablemente, al fuerte
crecimiento económico de Puerto Rico durante esta época. En
tercer lugar, la desaceleración del crecimiento de la población
que comenzó a fines de los años 90 y que ya en 2005 se había
convertido en una reducción poblacional se debió a una caída
marcada en la tasa de natalidad de la Isla y, más importante aún,
a una gran migración de salida de sus ciudadanos. Un suceso
que puede haber contribuido a esta gran migración de salida fue
la eliminación de la Sección 936 del Código de Rentas Internas,
una disposición que había impulsado la actividad manufacturera
y el empleo en Puerto Rico al eximir a las corporaciones
multinacionales del pago de contribuciones de EE.UU. sobre
las ganancias de sus operaciones en la Isla. En términos generales,
el alto desempleo y las condiciones económicas débiles en
Puerto Rico durante esta época probablemente instaron a una
cantidad de trabajadores a buscar mejores oportunidades de
empleo en otras partes.

Un examen más detenido de los patrones
migratorios de Puerto Rico

Debido a que la migración ha cumplido una función tan
importante en la reciente reducción poblacional de la Isla,
ahora dirigimos nuestro análisis hacia cómo ésta ha
afectado las características demográficas de la población; en
particular, su perfil de edad y su stock de capital humano.
Para comenzar, examinamos los componentes de la migración
neta: la migración de entrada y la migración de salida.
Luego examinamos las diferencias en las características de los que
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3

CURRENT ISSUES IN ECONOMICS AND FINANCE ❖ Volumen 20, Número 4

Diagrama 5

Diagrama 6

Porciones de Migrantes de Entrada y Migrantes
de Salida de Puerto Rico

Porción de la Población de Puerto Rico
y Porción de los Migrantes de Salida entre
los 16 y 30 Años de Edad

Por ciento
35

Por ciento

Porción migrantes
de salida

30

50

25

40

20
15

30

Porción migrantes
de entrada

10

20

5
0

10

1970

80

90

2000

10

Fuentes: U.S. Census Bureau; Decennial Census; American Community Survey;
Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico; estimaciones de los autores.
Notas: La porción de los migrantes de salida se define como el número de
personas nacidas en Puerto Rico que viven en EE.UU., dividido entre los
residentes que son nativos de Puerto Rico más estos migrantes que salen.
La porción de los migrantes de entrada es el número de personas que viven
en Puerto Rico y que no nacieron en la Isla, dividido entre el número de
residentes nativos de Puerto Rico más estos migrantes que entran.

entran y los que salen en comparación con la población en general
para ver cómo ha cambiado la migración las características de
la población de la Isla.
Para identificar a los que migrantes que entran y a los migrantes
que salen empleamos los microdatos de los censos decenales
de Estados Unidos y de Puerto Rico para los años 1970, 1980,
1990 y 2000, y el American Community Survey y la Encuesta
sobre la Comunidad de Puerto Rico para los años 2005 a 2012.
Identificamos a una persona como migrante que entra si vive
en la Isla pero nació fuera de Puerto Rico, y como migrante que
sale si vive en EE.UU. continentales pero nació en Puerto Rico.
Lamentablemente, estos datos tienen limitaciones. Aunque
podemos identificar el stock de migrantes en un punto en el tiempo,
los datos no nos permiten identificar los flujos sobre una base
histórica. De ahí que no podemos contar la cantidad de migrantes
que entra y que sale cada año previo al 2005. Además, puesto que
dependemos de conjuntos de datos de EE.UU. y de Puerto Rico,
sólo podemos hacer acopio de información sobre los migrantes
que se mueven al continente estadounidense pero no a los que se
mueven a otros países.
En el Diagrama 5, la representación gráfica de las porciones
de migrantes de entrada y de salida muestra cómo ha cambiado a
lo largo del tiempo el número de personas que entra y sale
de Puerto Rico. La porción de migrantes de salida se define
como la cantidad de personas nacidas en Puerto Rico que
viven en EE.UU. continentales en un momento particular en
el tiempo dividido por la población “potencial” de Puerto Rico: es
decir, los residentes nacidos en Puerto Rico más estos migrantes
de salida. Una porción creciente de migrantes de salida entre
dos puntos en el tiempo indica que se ha ido gente de la Isla para
el continente. Esta porción fue alrededor de 25 por ciento en 1970,
4

Población de Puerto Rico
Migrantes de salida durante
los cinco años previos

0

1980

1990

2000

2012

Fuentes: U.S. Census Bureau; Decennial Census; American Community Survey;
Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico; estimaciones de los autores.

lo que significa que cerca de una cuarta parte de todos los nacidos
en Puerto Rico vivían en EE.UU. en ese momento. La porción de
migrantes de salida aumentó a un ritmo bastante constante entre
1970 y 1990, y luego la tasa de crecimiento aumentó durante los
años 90. Para 2012 la porción había alcanzado casi 32 por ciento,
de manera que alrededor de una tercera parte de la población
nacida en Puerto Rico vivía en el continente.
De manera similar, definimos la porción de migrantes de entrada
como la cantidad de personas que viven en Puerto Rico y que
nacieron en otra parte (ya fuera en el continente estadounidense
o en otro país) dividido entre la cantidad de residentes nativos
nacidos en Puerto Rico más estos migrantes de entrada. Un
aumento en la porción de migrantes de entrada entre dos puntos
en el tiempo significa que la Isla está recibiendo migrantes durante
ese momento; una reducción en la porción indica que migrantes
de entrada han abandonado la Isla durante ese período. No es de
sorprender que la porción de migrantes de entrada refleje, en gran
medida, el patrón que sigue la porción de migrantes de salida.
A pesar de que la porción de migrantes de entrada fue alrededor
de 10 por ciento en 1970, se fue reduciendo entre 1970 y 2000,
lo que significa que, en términos netos, esta población de
migrantes de entrada se redujo al irse algunos migrantes y llegar
menos personas a la Isla. Esta caída se hizo más pronunciada
durante la primera década del siglo XXI, y para 2012 la porción
de migrantes de entrada se encontraba en 8 por ciento.

¿Ha cambiado la migración las características
demográficas de la Isla?

La significativa migración que se ha dado en Puerto Rico plantea
el asunto de si la composición demográfica de la población ha
cambiado debido a los movimientos de su gente. Este tipo de
cambio habrá sucedido si los que ahora residen en la Isla difieren, de
forma sistemática, de los que han llegado y los que han partido. Para
explorar este asunto, examinamos las características demográficas
a lo largo del tiempo de las poblaciones de migrantes de entrada

Diagrama 7

Porción de la Población de Puerto Rico y de los Migrantes de Salida por Educación
Por ciento

Por ciento

60

60

Menos de escuela secundaria

50

50
Población de
Puerto Rico

40
30

40

20

10

10

0

0
60

Graduados de secundaria

50

30

40

Población de
Puerto Rico

20

Graduados de universidad

50

Migrantes
de Salida

40

10
0
1980

30
20
10

1990

Población de
Puerto Rico

Migrantes
de Salida

30

Migrantes
de Salida

20

60

Alguna educación postsecundaria

2000

2010

0
1980

Migrantes
de Salida
Población de
Puerto Rico
1990

2000

2010

Fuentes: U.S. Census Bureau; Decennial Census; American Community Survey; Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico; estimaciones de los autores.

y de salida, en comparación con las de los residentes de la Isla.
Nos basamos en las mismas fuentes citadas antes pero en este
análisis empleamos información un poco distinta para identificar y
caracterizar a los migrantes. Los censos decenales para el continente
y para Puerto Rico identifican si las personas han tenido una
dirección de residencia diferente en los cinco años previos al censo y,
además, dónde vivían en ese momento. El American Community
Survey y la Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico para
los años 2005-12 ofrecen información similar, pero indican si
las personas han tenido una dirección de residencia diferente un
año atrás, en lugar de cinco. Así, los censos decenales nos permiten
clasificar los migrantes de cinco años, mientras que las Encuestas
sobre la Comunidad sólo nos permiten clasificar los migrantes de un
año. Puesto que los censos decenales no identificarán a las personas
que se mueven en un marco temporal de menos de cinco años,
podríamos estar siguiendo tendencias en grupos un poco distintos.3
3 Por ejemplo, las tasas de migración previas a 2005 podrían ser algo menores
que las posteriores a 2005 sencillamente debido a esta dificultad de medición.
También es posible que los migrantes captados en los datos posteriores a 2005
difieran en edad o nivel de educación de los de años anteriores; por ejemplo,
las personas que se mudan múltiples veces durante un quinquenio que
no hayan sido identificados por el censo decenal pero sí por las encuestas
sobre la comunidad, podrían tender a ser más jóvenes. Sin embargo,
nuestro objetivo es comparar las características demográficas de los migrantes
con las de los no migrantes en un período dado, de modo tal que es probable
que estas diferencias tengan muy poco efecto sobre nuestras conclusiones.

No obstante, hacemos los ajustes necesarios para obtener cifras que
sean comparables para todos los conjuntos de datos.
Nuestro análisis muestra que en Puerto Rico los migrantes de
salida tienden a pertenecer a segmentos más jóvenes y, en años
recientes, menos educados, de la población. Aunque la porción
de jóvenes que viven en la Isla y también la de los que se van
de Puerto Rico se ha reducido a lo largo del tiempo debido al
envejecimiento natural de la población, el grupo de edad
de 16 a 30 años constituye una proporción mayor de
los migrantes de salida que de la población de Puerto Rico en
su totalidad (Diagrama 6). En 2012, por ejemplo, la porción
de migrantes de salida en las edades de 16 a 30 años era
alrededor de un tercio, en comparación con un poco más de
una quinta parte para la población en su totalidad. Este patrón
sugiere que la migración de salida ha acelerado el ritmo de
envejecimiento de la población de la Isla.
En cuanto al capital humano, comparamos los niveles de
escolaridad de los migrantes de salida y de la población en su
totalidad identificando la porción de adultos en edad de trabajar4
en los dos grupos que caen en cada una de cuatro categorías de
escolaridad: los que no han completado la escuela secundaria,
los que la completaron pero no tienen estudios universitarios,
4 Los adultos en edad de trabajar se definen como aquellos entre
los 16 y los 64 años de edad.

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5

CURRENT ISSUES IN ECONOMICS AND FINANCE ❖ Volumen 20, Número 4

los que tienen alguna educación postsecundaria y los que tienen
bachillerato o más (Diagrama 7). A partir de mediados de la
década de 2000, encontramos que los que tienen diploma de
escuela secundaria pero no más constituyen una proporción mayor
de los emigrantes que de la población en su conjunto. En 2012,
por ejemplo, alrededor de 37 por ciento de los migrantes de salida
tenía sólo una diploma de escuela secundaria, en comparación con
alrededor de 30 por ciento para la población de Puerto Rico.
Dado el desempleo que durante los últimos años ha afectado,
muy particularmente, a los trabajadores más jóvenes y menos
educados de Puerto Rico, se esperaría que la migración de
salida fuese alta en este segmento debido a la búsqueda de
mejores oportunidades económicas en el continente. Aun así,
es sorprendente que la migración de salida no sea más marcada
entre los menos cualificados—los que no tienen diploma
de escuela secundaria—puesto que, en tiempos recientes,
el desempleo ha sido más alto en este grupo. No obstante, estos
trabajadores probablemente enfrentan limitaciones económicas
que podrían hacer prohibitivo el costo de mudarse. Los que
cuentan con, por lo menos, un diploma de escuela secundaria
tienen mayor acceso a los recursos necesarios para la mudanza.

¿Ha causado la emigración una “fuga de cerebros”?

A continuación tratamos el asunto relacionado de si Puerto Rico
ha experimentado una fuga de cerebros, es decir, la pérdida
de sus ciudadanos más educados o su capital humano de más
alto nivel. Para determinar si, en efecto, ha sucedido esa pérdida,
cuantificamos la migración anual neta para cada grupo de
escolaridad (Tabla 1). El cambio neto se define como la cantidad
de migrantes de entrada menos la cantidad de migrantes de
salida.5 Vemos en la tabla que Puerto Rico ha experimentado en
décadas recientes una pérdida neta de ciudadanos pertenecientes
a todos los grupos de escolaridad, incluidos los ciudadanos con
educación universitaria.
Sin embargo, un examen más detenido de la composición
de los migrantes de salida por nivel de escolaridad revela que
los ciudadanos que ostentan títulos universitarios no están
sobrerrepresentados entre quienes abandonan la Isla. En efecto,
la porción de migrantes de salida con un grado universitario ha
estado, por lo general, muy cercano—y, en años recientes,
por debajo—de la porción correspondiente a la población en
su totalidad. (Diagrama 7). En todo caso, los migrantes de
salida tienden a ser menos cualificados que la población en
general. Como sugiere el panel inferior izquierdo del diagrama,
los graduados de secundaria han constituido un porcentaje
mayor del grupo de migrantes de salida que de la población
en su totalidad desde mediados de la década de 2000, cuando
la población de la Isla comenzó a declinar. Entre los migrantes
de entrada (no se muestran en el diagrama), la porción de quienes
abandonaron la secundaria es un poco mayor que en la población
general durante todo el período, y la porción de quienes tienen
algo de estudios universitarios o un título universitario es un
poco menor, lo que sugiere que los migrantes de entrada tienden
5 Las cifras se anualizaron para los censos decenales en que solo había
disponibles totales quinquenales.

6

Tabla 1

Migración Neta Durante el Año Previo,
por Escolaridad
Menos de Graduado de Alguna educación Graduado de
Año secundaria secundaria
terciaria
universidad

Total

1980
1990
2000
2005
2006

-3,208
-432
-4,238
-342
-3,626

-2,800
-3,112
-5,533
-1,389
-9,639

-2,648
-4,360
-3,602
-116
-2,146

-1,896
-2,357
-2,950
1,982
-4,002

-10,552
-10,260
-16,323
135
-19,413

2007
2008
2009
2010
2011
2012

-1,939
-2,699
-903
-4,833
-10,607
-4,656

-8,393
-4,359
-10,434
-5,001
-14,247
-12,396

-4,317
-3,601
-1,333
-5,260
-6,853
-8,441

-2,876
-3,504
-6,688
-925
-6,120
-4,929

-17,525
-14,163
-19,358
-16,019
-37,827
-30,422

Fuentes: U.S. Census Bureau; Decennial Census; American Community Survey;
Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico; estimaciones de los autores.

a inclinarse hacia los grupos menos cualificados. No obstante,
en términos netos, los patrones de migración de entrada y de
salida han contribuido, en realidad, a un pequeño incremento en
la porción de la población con un título universitario entre los que
permanecen en la Isla.
Entonces, ¿ha habido una fuga de cerebros en Puerto Rico?
Los flujos migratorios recientes han reducido, sin duda,
la cantidad de ciudadanos que ostenta un grado universitario
en Puerto Rico. Sin embargo, en balance, dado que la tasa de
migración de salida de los puertorriqueños menos educados es
mayor que la de puertorriqueños con niveles más altos de capital
humano, los patrones de migración han inclinado, en realidad,
la composición de los que permanecen en Puerto Rico hacia
los que tienen educación universitaria. Este hallazgo no significa
que no haya habido una fuga de cerebros o que esto no sea una
preocupación, sino que las personas con un capital humano de
alto nivel no son particularmente vulnerables a las fuerzas que
conducen a la emigración, al comparárseles con otros grupos
de escolaridad.

¿Es reversible la reducción poblacional de Puerto Rico?

¿Puede Puerto Rico frenar o incluso revertir la pérdida de
población? Si bien la respuesta a esa pregunta sería especulativa,
la experiencia de otras regiones de EE.UU. podría ayudar
a clarificar si ese tipo de resultado puede lograrse. Según
señalamos al comienzo, una disminución poblacional de esta
magnitud y duración no es inusual entre los estados (Tabla 2).
Diecisiete estados distintos han experimentado una pérdida
poblacional después de la Segunda Guerra Mundial de por
los menos cinco años de duración, y algunos estados han
tenido más de un episodio. Arkansas y Wyoming, por ejemplo,
han tenido pérdidas poblacionales dos veces la magnitud de
la de Puerto Rico, y Nueva York, Iowa y West Virginia han
experimentado episodios de nueve años o más de duración.

Tabla 2

Reducciones Poblacionales de Varios Años de
Duración en los Estados
Estado
Puerto Rico
Wyoming
Arkansas
West Virginia
North Dakota
South Dakota
West Virginia
Mississippi
Iowa
North Dakota
New York
Oklahoma
Louisiana
Montana
Michigan
Rhode Island
North Dakota
Michigan
Kansas
West Virginia
Pennsylvania
Indiana
Massachusetts
Ohio
Kentucky

Período

Duración
en años

Porcentaje de
Reducción

2004-13
1983-90
1950-56
1950-57
1984-91
1963-70
1959-70
1950-55
1978-87
1965-70
1971-80
1983-90
1985-90
1985-89
1979-83
2004-12
1996-2002
2004-11
1962-67
1995-2001
1979-85
1979-83
1973-78
1980-86
1984-89

9
7
6
7
7
7
11
5
9
5
9
7
5
4
4
8
6
7
5
6
6
4
5
6
5

-5.5
-11.1
-10.7
-8.1
-6.6
-5.8
-5.8
-5.3
-5.2
-4.6
-4.3
-4.3
-4.2
-2.8
-2.4
-2.3
-1.9
-1.8
-1.5
-1.2
-1.0
-0.9
-0.8
-0.7
-0.5

Fuentes: U.S. Census Bureau; Moody’s Analytics; estimaciones de los autores.

En las regiones de Estados Unidos que han visto reducciones
en su población, estos episodios generalmente han estado
estrechamente atados a una caída de la economía y a la pérdida
de empleos. En muchos casos, esta dinámica puede atribuirse
al deterioro de una industria local clave que ofrecía a la región
una ventaja económica. Para algunos estados, la ventaja se
debía a la presencia en ellos de recursos naturales como,
por ejemplo, carbón y petróleo en North Dakota, West Virginia
y Pennsylvania. En otras jurisdicciones, su ubicación favorecía
el crecimiento de ciertas industrias que con el tiempo se
tornaron menos competitivas o disminuyeron en importancia:
por ejemplo, la industria del acero en Pennsylvania y la región
norte de Nueva York, o la industria automotriz en Michigan.
Estos ejemplos ofrecen una comparación útil con Puerto Rico,
ya que la industria manufacturera de la Isla—en particular
la farmacéutica—ha estado en una fuerte caída en años
recientes como consecuencia de la eliminación de las ventajas
contributivas de la Sección 936 que beneficiaban a muchas
compañías manufactureras.
Los estados y las regiones de EE.UU. han tenido distintos
grados de éxito enfrentando las consecuencias de la disminución
en población y poniendo en vigor estrategias para frenar

el éxodo de sus residentes. Muchos lugares que perdieron una
ventaja clave para la productividad, tales como Michigan y el norte
del estado de Nueva York, han visto continuar por décadas
el flujo de salida de la población. Sus experiencias sugieren que
la pérdida de la ventaja contributiva de Puerto Rico podría seguir
siendo un estímulo a la emigración por muchos años.
La ciudad de Nueva York, sin embargo, ofrece un ejemplo útil
del potencial de una región con problemas similares a los de
Puerto Rico para revertir la pérdida de población. Nueva York
perdió más de 10 por ciento de su población durante la década
de 1970, un descenso de alrededor de 7.9 millones de residentes
a 7.1 millones de residentes. Aunque la ciudad experimentó un
debilitamiento de su base manufacturera durante este período,
sus problemas económicos también reflejaban una pobre
gerencia fiscal y el deterioro de la calidad de vida. La pesada
carga de la deuda, los gastos excesivos y la contracción de la base
contributiva casi obligó a la ciudad de Nueva York a declararse
en quiebra en 1975. Muchos también percibían la ciudad
como peligrosa e indeseable. De forma similar, Puerto Rico ahora
enfrenta penurias fiscales significativas y un serio problema
de criminalidad. Los problemas fiscales de la Isla suceden
después de años de déficits en el sector público; los costos de
los préstamos se han incrementado y la Isla casi pierde el acceso al
financiamiento de la deuda en los mercados de capitales a
principios de 2014. En cuanto al crimen, la Isla tuvo una tasa
de homicidios de 26.7 homicidios por 100,000 habitantes en
2012, una cifra alarmante cuando se compara con la tasa de
4.7 homicidios por 100,000 habitantes en el continente.
A pesar de sus retos, la ciudad de Nueva York pudo crear
las condiciones para la recuperación gracias, en parte, a una exitosa
política pública. El estado de Nueva York estableció el Emergency
Financial Control Board (Junta de Control Financiero de
Emergencia) con el fin de ayudar a la ciudad a balancear su
presupuesto y restaurar su credibilidad entre los inversionistas.
A pesar de que el camino a la solvencia fue difícil y tomó tiempo,
la ciudad pudo corregir sus problemas financieros para mediados de
los años 80.6 Por otra parte, la ciudad de Nueva York tomó medidas
enérgicas para reducir el crimen e incrementar su atractivo general.
Para el año 2000 la población de la ciudad había aumentado a
más de 8 millones de personas, logrando revertir la reducción
que había ocurrido durante los años 70. La recuperación de
la ciudad no se debió exclusivamente al cambio de política pública;
Nueva York tenía la suerte de contar con industrias financieras
únicas que experimentaron un gran crecimiento durante este
período. Sin embargo, sin la política pública correcta, su capacidad
para recuperarse hubiese sido más discutible. Hoy, la ciudad de
Nueva York es una ubicación segura y apetecible que continúa
atrayendo gente y nuevas empresas. Como la ciudad de Nueva York
en los años 70, Puerto Rico debe enfrentar sus problemas fiscales
para colocarse en la ruta a la recuperación.7 También tiene que
reducir el crimen de manera que sus residentes puedan disfrutar
los muchos atractivos de la Isla sin temer por su seguridad.

6 Véase Dunstan (1995).
7 Véase Federal Reserve Bank of New York (2014).

www.newyorkfed.org/research/current_issues

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CURRENT ISSUES IN ECONOMICS AND FINANCE ❖ Volumen 20, Número 4

Conclusión

La población de Puerto Rico ha estado decreciendo durante casi una
década y el ritmo de la contracción se ha acelerado en años recientes.
Aunque un descenso en el crecimiento natural de la población de
la Isla ha contribuido a esta reducción, recientemente un factor
más importante ha sido un aumento marcado en la migración
de salida de sus ciudadanos. De hecho, casi una tercera parte
de los nacidos en Puerto Rico ahora viven en el continente
estadounidense. Los migrantes de salida de Puerto Rico han
tendido a concentrarse en los segmentos más jóvenes y menos
educados de la población. Como resultado, la migración de salida
ha acelerado el envejecimiento de la población que se queda,
pero no ha conducido, necesariamente, a una fuga de cerebros.
Aunque la magnitud de la pérdida poblacional de Puerto Rico
no carece de precedentes, sí plantea un reto significativo.
El descenso en la tasa de natalidad de la Isla—como en muchos
países desarrollados—representa una tendencia estructural
significativa que es improbable que se revierta. Para que
Puerto Rico reduzca el ritmo de su pérdida poblacional,
o lo detenga, debe abordar el asunto de la migración de
salida de sus ciudadanos.
¿Cómo puede Puerto Rico alcanzar esta meta? El camino más
claro parece radicar en el fortalecimiento de la economía de la Isla.8
Sin un crecimiento económico significativo y la consecuente
creación de empleos, la migración de salida y pérdida poblacional
probablemente continuarán. Los patrones migratorios actuales
sugieren que es especialmente importante que Puerto Rico

se concentre en mejorar las oportunidades de empleo para
los trabajadores más jóvenes y menos cualificados. Una economía
más fuerte ayudaría a Puerto Rico a retornar a un estado de salud
fiscal. Realzar el atractivo de la Isla como lugar donde vivir y
trabajar y, en especial, reducir el crimen, también puede ayudar
a reducir el éxodo de su gente.
No obstante, tal como indica la experiencia de algunas regiones
de EE.UU., revertir la pérdida de población cuando ésta atada al
deterioro de una industria clave, es muy difícil. Afortunadamente,
Puerto Rico cuenta con un formidable conjunto de activos que
puede explotar para mejorar su economía. Su clima constituye
un valor prodigioso y su ubicación en el Caribe lo hace ideal para
el turismo. Su economía tiene muchas fortalezas, entre ellas un
alto nivel de capital humano y lazos estrechos con el continente
estadounidense. Aun así, la Isla tiene grandes problemas
que resolver, y poner en vigor las soluciones tomará tiempo,
recursos y paciencia.

Referencias

CIA Factbook. 2014.Disponible en https://www.cia.gov/library/publications/
the-world-factbook/rankorder/2002rank.html.
Dunstan, Roger. 1995. “Overview of New York City’s Fiscal Crisis.” California
Research Bureau Note 3, no. 1, March. Disponible en https://www.library.ca.gov/
crb/95/notes/v3n1.pdf.
Federal Reserve Bank of New York. 2012. Report on the Competitiveness of
Puerto Rico’s Economy. Disponible en http://nyfed.org/2012esp.
———.2014. An Update on the Competitiveness of Puerto Rico’s Economy.
Disponible en http://nyfed.org/2014esp.

8 Véase Federal Reserve Bank of New York (2014).

SOBRE LOS AUTORES
Jaison R. Abel es un oficial, y Richard Deitz vicepresidente auxiliar, en la Función de Análisis Regional del Grupo
de Investigación y Estadísticas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York.
El coeditor de contenido de este artículo es Jason Bram.

Second District Highlights es una publicación del Grupo de Investigación y Estadísticas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York.
Michael Fleming y Thomas Klitgaard son los editores de la serie.
Equipo de redacción: Valerie LaPorte, Michelle Bailer, Karen Carter, Anna Snider
Producción: Theresa Izzillo, Jessica Iannuzzi, David Rosenberg, Jane Urry
Los números anteriores de Current Issues están disponibles en http://www.newyorkfed.org/research/current_issues/.
Las opiniones expresadas en este artículo representan el parecer de los autores y no necesariamente las opiniones
del Banco de la Reserva Federal de Nueva York o del Sistema de la Reserva Federal.

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